EDITOR INVITADO: GIULIANA MACCHIAVELLO

En Febrero, Giuliana Macchiavello, diseñadora de la firma ESCUDO, nos invita a una reflexión respecto a nuestra relación de vida con las telas, y nos relata el pasado y presente de las fibras en el Perú.

Por Romina Medrano, Fotos de Team ESCUDO | 1 Febrero, 2016

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Conversamos sobre el presente y el desarrollo del futuro de las fibras orgánicas junto a Giuliana Macchiavello, diseñadora de la marca nacional ESCUDO, en donde se respeta la importancia de las telas orgánicas y el comercio justo con sus artesanos. Giuliana es nuestra primera invitada especial para el nuevo capítulo “Editor Invitado” en Lima Social Diary del mes de Febrero.

Asimismo, Giuliana nos invita a una reflexión respecto a nuestra relación de vida con las telas, y nos relata el pasado de las fibras en el Perú.

 

Desde que nacemos el primer y más natural contacto que tenemos es con las mantas y telas con las que nos abrigan. Es la conexión más cruda y básica con nuestro entorno y desde donde nuestras funciones perceptivas, sensoriales e interactivas pueden ser posibles.

Estamos acostumbrados a considerar el material textil como una conexión natural para nuestra piel. Tu ropa te protege del ambiente externo, esta cubre hasta el 80% de nuestros cuerpos, tu ropa es tu escudo. También es una herramienta de comunicación poderosa, habla de nuestros gustos, humor y sentimientos, es un tipo de lenguaje, un código que nos presenta al mundo exterior.

En cuanto a las fibras en nuestra patria, cultivar algodón es una parte esencial de la historia de la agricultura peruana. Oriunda de los Andes, esta fibra es considerada una de las más finas del mundo. Tanto en la Costa como en Amazonas, los agricultores han venido cultivando el algodón orgánico por muchas generaciones, muchos han heredado una gran cantidad de técnicas indígenas y tradicionales.

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Hoy la nueva participación de grandes marcas y minoristas han aumentado la demanda de algodón orgánico, que hoy en día sobrepasa la oferta. Esto ha generado atención de diseñadores y medios de comunicación. Ahora, cada día más se encuentran productos e hilados orgánicos en las tiendas convencionales. Creo y espero que la industria de la moda contamine menos.

Las empresas buscan desarrollar políticas de responsabilidad social, ahora no sólo se busca algodón orgánico, sino “orgánico de comercio justo”. El comercio justo contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales para productores y trabajadores que se encuentran en desventaja. Asegurando sus derechos con el fin de concienciar y hacer campaña a favor de un cambio.

“El reto es construir modelos de trabajo sostenibles que consideren al artesano como creador de valor.”

La tendencia en las fibras se dirige cada día más al uso de la tecnología en la ropa, para crear tejidos funcionales e interactivos. Esta es la alternativa que marcará la diferencia y que nos proyecta al mundo como una propuesta competente al nivel de investigación e innovación.

Los científicos del MIT han hecho un gran avance en aplicar nano tecnología a las fibras, ahora capaces de detectar y producir sonido, capturan imágenes sin necesidad de lentes.

Como también transmitir señales sobre funciones corporales, indicar cuando los bebes tiene fiebre o leer la presión arterial. Otras son las fibras fotosensibles que brillan en la oscuridad o tintes termo cromáticos que cambian de color con el calor. Hasta textiles hidratados en aloe y vitaminas para la restauración de tejidos en pacientes quemados.

El futuro está en combinar las técnicas ancestrales del tejido y telar con la innovación y creatividad de jóvenes diseñadores, para crear un producto nuevo pero con contenido.

Un ejemplo de esta iniciativa se dio acabó hace unos meses en el PeruDesignNet, un proyecto que une a profesionales, universidades, empresas y ciudadanos de todo el mundo para que juntos, a través del diseño, conviertan al país en ejemplo de cambio y progreso.

El diseño se convierte en motor del cambio, generando riqueza, experiencia, conocimiento y bienestar de la comunidad.

Construyamos el Perú del futuro.